FUNDACIÓN HUELLAS MEDELLÍN – MARTES, 17 DE OCTUBRE DE 2017- Leída 87 veces

Lo que inició como la necesidad y el deseo de acompañar a familias víctimas del desplazamiento y la violencia, hoy, se ve impactado por las mismas dinámicas sociales de imposición y de poder que obligan a abandonar el espacio físico de La Biblioteca Popular Manantiales, pero no a renunciar, ni mucho menos abandonar el proceso de presencia de la Fundación Huellas. Hasta la fecha la estructura física ha estado ubicada en la vereda Granizal del municipio de Bello, sector Manantiales (segundo asentamiento informal más grande de Colombia). Para el 2009 recibe a un gran porcentaje de familias desplazadas de otros territorios del país; lo cual evidencia la pobreza y poca presencia de entidades promotoras de derechos, motivo que lleva a la organización a iniciar un proceso de acompañamiento comunitario.

Para el año 2011, la gestión del espacio para la construcción de La Biblioteca se hizo de la mano de la Junta de Acción Comunal del momento. Finalmente, el equipo de La Fundación en la lógica misma de asentamiento, llegó al terreno y comenzó su proceso de construcción liderado por un Hermano Marista quien contó con la ayuda de los voluntarios y de las personas del sector, pues al ver que era un espacio para sus niños y niñas ponían su mayor disposición. Contar con el espacio los llenaba de ilusión y confianza, fue así como para el mes de septiembre del año 2011, se inauguró La Biblioteca Popular Manantiales.

Este lugar, un punto de encuentro con la comunidad, donde juntos aprendemos a soñar, a constituir firmes propósitos para transformar realidades, al atender niños, niñas, jóvenes y familias en temas que además de concientizar y formar, permiten hacer buena inversión del tiempo libre y propiciar cambios sociales.
La presencia y el acompañamiento a las familias se ha extendido por todo el sector, con buena acogida de los participantes y donde se han vinculado a proyectos como el juego libre, semillero de comunicación, deporte, aprendizaje y acercamiento a la cultura de una segunda lengua, promoción y defensa de los derechos de los niños y las niñas. Propiciamos la vinculación de toda la población, con el fin de que mejoren su calidad de vida.
Al preguntarle a quienes habitan el territorio sobre lo que para ellos significa la biblioteca, generó en nosotros un encuentro de emociones que por un lado, nos enorgullecen pero que por otro, nos llenan de tristeza e incertidumbre. Una de las mamás que hace parte del proceso manifestó:

“Pues para mi significa mucho por lo que el niño no me va a estar en la calle, y pues les brindan mucho acompañamiento y les colaboran mucho con las tareas y muchos proyectos con ellos, entonces me gusta mucho porque ellos llegan del colegio, están en la casa y de ahí se van para la biblioteca y ya cuando terminan ahí, se van otra vez para la casa. Entonces son los lugares que ellos ocupan como para no estar mucho en la calle”.

Son palabras que nos alientan a seguir y nos motivan a entender todas las dinámicas que hacen parte de nuestro país, de sus barrios y sobre todo a luchar por los niños y niñas que hacen parte de la Fundación.
Con todo lo anterior, informamos que a partir de la fecha ya no se contará con la estructura física, ésta que un día se logró con esfuerzo, contando con el apoyo de quienes solidariamente participaron, aquellos que hemos creído en la obra. Pero como todo cambio, trae en cierta medida acciones positivas, no nos quita la oportunidad de seguir acompañando a la comunidad en otro sentido y de darnos cuenta que aunque importante, no es indispensable la construcción material para seguir pensando en contribuir a la transformación de realidades.

Fundación Huellas, 17 de octubre de 2017.