La Comunidad de Hermanos Maristas, Provincia Norandina, significa para la Fundación Huellas, las raíces de todo el proceso y una presencia institucional acompañante en todo el ejercicio de promoción del desarrollo organizativo y comunitario desde el año 1998 (que inicia el proceso comunitario); con ellos, la organización realizó entre otras acciones y proyectos conjuntos, los siguientes:
Este proyecto, concentrado en el derecho a la alimentación, se constituyó como una garantía de permanencia en otros procesos comunitarios, que trae implícito todo un ejercicio de formación en torno al auto cuidado, así mismo el valor simbólico de participación para el acceso.
El servicio se ofrecía de lunes a viernes con un promedio de 50 almuerzos y refrigerios servidos al día, para la población juvenil e infantil participantes de los proyectos.
A parte del soporte económico de los Hermanos Maristas para tal fin, entre 2005 y 2011 contó con el suministro de granos y alimentos no perecederos, por parte del Programa Mundial de alimentos –PMA.
Escenario de participación que pasa de ser la reconocida “Escuelita de Tablas” (1998-2004), al Centro Comunitario La Torre (2004-2018), luego de un ejercicio de gestión de recursos que incluyó cinco (5) etapas de construcción durante dos años y medio, la inversión de la Comunidad de hermanos Maristas, el Premio del concurso de Mujeres Jóvenes Talento de la Alcaldía de Medellín, ganado por Lenis Yelin Araque en el 2004 en la modalidad de Desarrollo Comunitario, y el Fondo de Empleados de Empresas Públicas de Medellín.
Dicho espacio hasta la fecha convoca los procesos de comunidad, es resultado del proceso comunitario de 9 años y el escenario que da origen al nacimiento jurídico de la Fundación Huellas en 2007.
Luego de 20 años y todas sus transiciones, el centro Comunitario La Torre se constituye en un referente histórico y de desarrollo misional para la organización, que deja grandes aprendizajes y herramientas para asumir los nuevos retos.
Llevamos a cabo una experiencia de producción agroecológica que se direcciono en tres sentidos:
Invita a la Fundación Huellas a ser organización socia en el año 2013 en el marco del programa Construyendo Soluciones Sostenibles; a través de esta alianza que estuvo activa hasta diciembre de 2015 se desarrollaron las siguientes acciones y proyectos:
Le apostamos a la inclusión de personas en situación de discapacidad y desplazamiento, en torno a familias de la vereda Granizal Municipio de Bello Antioquia, que por sus diferentes condiciones no tienen la forma de acceder al sistema laboral fuera del territorio. La metodología del trabajo fue el acompañamiento domiciliario a nivel psicológico (para la elaboración de duelos), pedagógico (para el desarrollo de habilidades cognitivas) y económico (para la gestación, implementación y seguimiento de iniciativas productivas que mejoraran la generación de ingresos para las familias), todo ello con el ánimo de instalar capacidad de agencia que mejorara la calidad de vida de estos grupos familiares.
Estrategia de acompañamiento integral a las diferentes familias activas en los procesos de participación y organización comunitaria de la Vereda Granizal Municipio de Bello, atendiendo a una necesidad cierta de acceso al agua potable, ya que por ser el segundo asentamiento más grande del país y el primero del departamento, y no cuenta con una presencia institucional ni voluntad política suficiente que garantice el acceso a los servicios básicos.
Este proyecto se financio con el Programa de Naciones Unidas y recursos propios de la organización. Se entregaron 200 filtros; Esto significo además la activación de ejercicios solidarios al compartir el agua con familias cercanas.
El nivel de eficiencia de los filtros fue comprobado a través de estudios que realizo la Universidad de Antioquia indicando que es una solución sostenible para la situación actual de la Vereda Granizal.
Una apuesta de promoción de la organización comunitaria en la que de manera institucional se acompaña a los recuperadores y recuperadoras de la vereda que se concentran inicialmente en el sector Manantiales.
Después de dos años de proceso, en el año 2013 uno de sus logros es la auto denominación y auto organización de ECOMANANTIALES que es como se ha nombrado este colectivo, tiene inscritas alrededor de 15 familias, es un ejercicio que se realizó en alianza con la corporación TECHO PARA MI PAÍS y con PNUD.
Lo que intento fue promover formas de mejorar la calidad de vida y dignificar el oficio de los recicladores y recicladoras.
Es un espacio que la comunidad dedico para el ejercicio de participación comunitaria desde sus inicios de invasión. En el año 2014 fue adecuada por el Programa de Naciones unidad para el desarrollo – PNUD y la gestión de la Universidad de Antioquia- UDA, este ejercicio deja un escenario más adecuado para la promoción de diferentes procesos.
La Fundación Huellas acogiéndose a este espacio comunitario, realizo la promoción y la participación que convocaban a la comunidad, a través de diferentes servicios como:
Todo esto en el marco del proyecto que la Fundación Huellas tenía con el Programa de Naciones unidad para el desarrollo – durante los años 2013-2015
Es una apuesta de acceso a la información, para el sector Altos de oriente II de la vereda Granizal, siendo este el sector más periférico del territorio.
La Universidad de Antioquia que dinamiza los procesos de Atención primaria en Salud en la Caseta Comunitaria de altos de Oriente II, realiza la gestión de 5 computadores para poner al servicio de la comunidad, con lo cual Invita a la Fundación Huellas para que con su experiencia realice la implementación pedagógica del proceso.
El servicio se ofrecía tres días a la semana, acompañado por los y las voluntarias de la fundación, realizando:
Este ejercicio colectivo, se inicia en respuesta a una demanda directa que hace el sector de Altos de Oriente de presencia institucional y la capacidad de aumentar la vocación económica que tiene.
El proceso es dinamizado por una de las voluntarias, a través de talleres de desarrollo manual que en muy poco tiempo surge como una propuesta económica de generación de ingresos dentro y fuera del territorio.
Grupo de mujeres del sector Manantiales de la vereda Granizal, convocadas por la Fundación Huellas, para participar en un espacio de acompañamiento psicosocial, que propone la posibilidad de hablar libremente para construir de manera conjunta soluciones a las situaciones comunes de ser mujer y al mismo tiempo hacer formación técnica de producción manual con materiales reutilizados.
En el año 2013 dado a la construcción de confianza, se lanza una propuesta de iniciativa productiva en la que las mujeres intentan hacer acuerdos para la comercialización de productos que venían haciendo de manera independiente.
Responde a una solicitud que hacia la comunidad de la Vereda Granizal, sector Manantiales y Santo Domingo Savio II, sector la Torre, como una oportunidad de encuentro en asuntos de interés para las mujeres. Nace bajo la premisa de “cocinar gourmet a partir de lo que se tiene en casa”, como una garantía de comida balanceada, saludable y de bajo costo; los encuentros se realizaban con frecuencia semanal, en el que las mujeres a parte de reunirse para la elaboración de los alimentos, contaban con un espacio para tramitar sus situaciones complejas desde sus ser mujer.
Fue orientado en uno de los escenarios de participación comunitario del sector la Torre que es el Centro Comunitario y participaron mujeres de todos los sectores donde hacemos presencia.
Realizamos acompañamiento para el acceso y la permanencia en la educación superior de los voluntarios y voluntarias cotidianas de la Fundación Huellas, con el ánimo de favorecer su proyección profesional y laboral, como habilitación de oportunidades luego de su experiencia de acciones voluntarias dentro de la organización. Con este fondo apoyamos matrículas, sostenimiento, pasantías e intercambios.
El proyecto tuvo como propósito contribuir al cumplimiento de los derechos y autonomía económica de mujeres en dos municipios del departamento de Antioquia, como son Bello y
Medellín. Más concretamente, las actividades se llevaron a cabo en dos barrios de estas ciudades. En Bello lo harán en la Vereda Granizal. En el caso de Medellín, las actividades se desarrollaron en el barrio Santo Domingo Savio II.
Se evidencia la debilidad de lo institucionalizado público para hacer efectivos los derechos humanos de muchas mujeres y niñas, marcado por un contexto de desplazamiento interno y episodios de disturbios del orden público, lo cual permite pensar en el proyecto como una apuesta para la reivindicación de las mujeres, la construcción de escenarios con capacidad de agencia de sus derechos y aportaciones a la construcción de paz en el territorio, a través de los siguientes componentes:
I) El empoderamiento de 60 mujeres de las comunidades de la Vereda Granizal y Santo Domingo Savio II en el desarrollo de procesos de transformación de patrones culturales y de discriminación: en defensa de sus derechos. A través de la constitución de escuelas de género.
II) La sensibilización a 500 participantes de la comunidad y 100 niños participantes, sobre el derecho a la participación y el empoderamiento económico, social y emocional de mujeres para la equiparación de oportunidades. A través de encuentros de cine-foro y lúdico- pedagógicos.
III) La implementación de 10 iniciativas productivas de emprendimientos y la creación de una bolsa de empleo a través de un banco de hojas de vida para el fortalecimiento de capacidades técnicas y habilidades productivas que reafirmen la consecución de los derechos económicos de 60 mujeres de la comunidad.